No te lo tomes a mal ya que esto es una critica constructiva,la proxima simplemente pon mas de tu parte e intenta hacerlo mejor...
PD; ¿Como leches he acabado yo visitando este sitio?XD,en serio,no lo se,tampoco sabia de su existencia...
|
La aventura de Alan Sugar Sin duda alguna, el Amstrad CPC fue uno de los ordenadores de ocho bits más extendidos de los años ochenta, estando más que implantado en el mercado español en dura competencia con MSX, Commodore 64 y las máquinas de Sinclair. Con un catálogo de juegos de lo más abultado (prácticamente la mayoría de los que aparecían en Spectrum acababan teniendo su correspondiente y más colorida conversión) y con una calidad gráfica realmente notable, los CPC armaron mucho ruido en la industria del software lúdico.
En enero de 1983, Alan Sugar, presidente de la compañía Amstrad, tenía la intención de crear un ordenador competente y hacerse un hueco en el cada vez más movidito mercado de las computadoras. Así pues, y en vista de que en la empresa no existía el personal adecuado para fabricar este tipo de máquinas, contrató a un grupo de personas para que creasen el prototipo de ordenador tenían intención de fabricar. El resultado fue un equipo informático a todas luces nefasto, acabando todo con la “deserción” del equipo que trabajó en él. Pero el señor Sugar, empresario todoterreno donde los haya, no se dio por vencido, motivándose más aún para llevara a cabo su proyecto.
En agosto del mismo año se contrató a otro equipo de ingenieros y desarrolladores informáticos. Finalmente, Arnold, como se conocía en un principio, se empezó a construir en masa a finales de enero de 1984. Compitiendo codo a codo con sus rivales más directos, el Amstrad CPC 464 revolucionó gran parte del mercado informático gracias a particularidades como su unidad de casete incorporada, su elegante y llamativo diseño o la calidad de sus juegos, caracterizándose éstos por un brillante uso del color.
Características del hardware Todo hay que decirlo, en la mayoría de las ocasiones, si un juego salía para varios de los sistemas de ocho bits a la vez, la versión para CPC solía ser la que llevaba ventaja en el tema gráfico. El por qué de ello reside en su chip gráfico, un Motorola CRTC 6845,que junto con el Gate Array era el responsable de generar la señal de vídeo con sus tres modos de visualización: Modo 0: 160x200 píxeles con dieciséis colores simultáneos más los bordes Modo 1: 320x200 píxeles con cuatro colores a la vez más los bordes Modo 2: 640x200 píxeles con dos colores más los bordes
Está claro que el CRTC era con diferencia el chip de vídeo más sofisticado de los existentes en los ordenadores de ocho bits. Llama la atención el que Amstrad no se pronunciase nunca sobre todas las posibilidades reales que un CPC podía conseguir, sobre todo con respecto al mencionado chip gráfico. Por ejemplo, es perfectamente posible llegar a resoluciones de hasta 768x280 con los veintisiete colores disponibles; permite aplicar efectos de split screen y raster; se puede usar overscan, pudiéndose utilizar diferentes modos de vídeo en una misma pantalla, con lo cual se puede usar perfectamente la alta resolución del modo 2 con la variedad de colores del mode 0... En fin, tecnicismos que otros sistemas apenas podrían atisbar en sus sueños.
Por lo demás, el chip de sonido era un AY-3-8192, fabricado por General Instruments. Este hardware era idéntico a los usados por Spectrum, MSX o incluso Atari ST, con un generador de ruido y sus tres canales independientes. Y claro... todo esto ¿quién lo gobernaba? Pues ni más ni menos que el omnipresente Z80A corriendo a 4 Mhz... ¿qué hubiese sido el mundo de los videojuegos sin este microprocesador?
¿Y los juegos? Haberlos haylos... ¡y muchos! La calidad que imperaba en un gran porcentaje de los títulos aparecidos para el Amstrad CPC tenía siempre su punto fuerte en sus coloridos gráficos... aunque todo hay que decirlo, muchos usuarios preferían prescindir de tanto color a favor de una mayor resolución, con lo que los juegos que trabajaban en el modo 1 de pantalla también eran muy bienvenidos. En el resto de apartados, siempre nos encontrábamos con versiones muy similares a las existentes para los Sinclair Spectrum.
La mayoría de las compañías europeas se volcaron en producir para este ordenador. Ocean, Gremlin, Dinamic... todas ellas dotaban a sus programas de color en sus conversiones a CPC. Otras como Infogrames, Microids o Loriciels (y así con la mayoría de las casas francesas) centraban gran parte de la exclusividad de sus juegos en la máquina de Amstrad, con el consiguiente máximo aprovechamiento de la misma. El resultado de todos estos míticos nombres se transformaban en horas y horas de diversión frente a nuestros ya clásicos monitores CTM 644 (a todo color) o GT65 (con el clásico fósforo verde). Nombres como Target Renegade, Barbarian o La Abadía del Crimen suenan bien alto en los recuerdos de los usuarios de CPC.
Títulos estos que, como siempre, procuraremos de ir repasando poco a poco en nuestra sección retro, para goce y disfrute de todos los perros viejos que años atrás disfrutamos como posesos con los videojuegos de esta máquina. Por cierto... ¿sabéis que Amstrad lanzó no hace demasiado tiempo un curioso y moderno aparato de teléfono que permite jugar, previo pago, a ciertos juegos de Spectrum? por Spidey
Comentarios (5)
Powered by !JoomlaComment 4.0 beta2
|