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De: Konami (creadores de Pro Evolution Soccer y Gradius) Género: Arcade de baloncesto Año: 1995 Sistema: PlayStation
FROM DOWNTOWN!!!
Para estrenar mi periplo como “redactor” en esta Metodologic 2.0 quería hacerlo con uno de los juegos más nostálgicos y de los cuales guardo (guardamos) un gratísimo recuerdo, habiéndolo disfrutado durante horas, horas y horas. Con lagrimilla en los ojos, nostálgico por tiempos pasados (lo soy… ¡y mucho!) tal vez por pensar que este tipo de juegos hoy día son prácticamente imposibles de encontrar y, por qué no decirlo, los momentazos que he vivido (especialmente a dobles), paso a detallaros un poquito mis “impresiones-emociones-sensaciones” que tengo sobre este auténtico juegazo que es NBA In the Zone.

Conocido en Japón como NBA Power Dunkers, su mecánica es bien simple: arcade como pocos, “marca de la casa” bebiendo claramente de su antecesor Run’N Gun/Give’N Go y, cómo no, más añéjamente del grandioso Double Dribble (con éste salvando la espectacularidad gráfica 3D, claro está), sin ninguna otra pretensión que la de divertirnos, alejándonos de la simulación y partidos largos y pesados. Y es que es directo, muy directo, y como habréis interpretado, los partidos son rápidos, no requieren de entrenamiento alguno, rápidamente te haces con el control del juego, las combinaciones de teclas se limitan a (quitando virguerías como hacer aros pasados) pasar, robar, taponar, tirar, amagar y hacer ‘alley oop’!!! Mmm… ¿he dicho ‘alley oop’???

ALLEY OOP!!!
Su jugabilidad es, sin duda, el punto más fuerte de todos los que atesora este In the Zone. Con los modos “single game”, “dobles”, “dobles vs máquina”, etc… puro estilo Konami, claramente marcado en posteriores y exitosas sagas como Pro Evolution Soccer, que por aquellos entonces promulgaba en la 32 bits de Sony la serie Winning Eleven con el discretito Goal Storm. En el caso que hoy nos ocupa, todo lo mencionado lo hace claramente rejugable incluso pasados los años. Okey… los gráficos están desfasados, pero ¿qué más da? ¡Yo sigo divirtiéndome como el primer día!

Jugabilidad aparte, otro de los puntos fuertes es el del audio. Músicas funky-breaks de claro toque NBA con el típico rapero de turno y bien compuestas, que le iban que ni pintadas, tanto en la intro (con el comentarista a modo de rap recitando de pé a pá todos los nombres de los equipos) como durante los partidos, replays, descansos y menús… ¡excelente! Por su parte, los sonidos fx están perfectamente recreados, tanto del público como bocinas, ambiente, rechinar de las suelas de los jugadores, pitidos arbitrales… hasta los tapones, que sonaban como un collejote de los buenos… ¡¡¡CATACLÁS!!!

El único punto negativo que se le podría achacar a este apartado es la falta de más comentarios por parte del comentarista (valga la redundancia), ya que se limita a decir los nombres (puntualmente) de los jugadores más relevantes, jugadas especiales y poca cosa más. Pero a decir verdad, prefiero eso que algunos comentarios de PES tales como “eso no es gol” cuando la pelota ha salido fuera de banda (no sé si me explico).

Gráficamente, y siempre hablando de que estamos en el año 1995, el juego era una auténtica revolución, más si lo comparamos con el anteriormente citado Goal Storm, dónde las texturas (ralentizaciones incluidas) brillaban por su ausencia. Entornos detallados (okey, vale, el público eran píxeles planos y en algunos casos se perdían polígonos, fenómeno consoleril que yo llamo “ultracuerpos”), bien texturizado, multitud de jugadores (eso sí, algunos difieren totalmente de la realidad), con todos los equipos NBA completos, nombres reales de jugadores incluidos, etc… Lo dicho, una auténtica revolución para lo poco visto en la “grisecita” de Sony (recordemos que estamos hablando de uno de los primeros juegos para PlayStation), y muy grande para lo visto hasta entonces en general en la industria del videojuego.

Old is cool
Poco tiempo después Sony se sacó de la manga otro juegazo revolucionario en esto de los juegos de basket, y cuyo nombre era Total NBA. Mezcla de simulación y arcade, gráficamente hacía palidecer de todas todas a este In the Zone y a sus cuatro secuelas, pues su fluidez, sus detalladas texturas, reflejos en pista y solidez gráfica quedaban bien patentes. Pese a esto, comentaros que para mí el programa de Konami (cariños y lagrimillas aparte), en global, está un peldaño por encima, pese a que como he citado anteriormente gráficamente no le puede hacer frente.

Como detalle -que tal vez os importe tres pepinos, o puede que alguno se sienta identificado y también lagrimee- recuerdo que con un amigo llegamos a completar el juego en todas sus dificultades (incluida la “Expert mode”), ganando hasta de paliza a la máquina. De acuerdo con que tal vez era excesivamente fácil (lo de ganar de paliza en todos los niveles es real)… ¡o qué coño! Tal vez era que estábamos hechos unos jugonessss!!! (“Montes dixit”).

Los que no lo hayáis probado, si sois unos amantes de los juegos con cierto sabor añejo (aquella añorada esencia arcade-jugable), “gambiteros” que estabais más en el salón recreativo dándole a la máquina de turno que en casa, tenéis mi aprobación de rejugarlo o, mejor dicho, jugarlo y probarlo por primera vez (según se mire). Y eso que estamos hablando de un juego que tiene quince años a sus espaldas (¡cómo pasan los años!) y, aún así, por su jugabilidad continúa siendo altamente recomendable. Y ojo, que servidor no es de los que piensan que los videojuegos comienzan con “la Plei 1”, ni mucho menos… ¡palabrita de “perro viejo en el lugar”! ;-).

Desde aquí invito a Konami (o quién pueda darse por aludido) que se dejen ya de franquicias repetitivas como PES y Metal Gear Solid (y que nadie me apalice por ello), y les insto a hacer una revisión de este peazo juego (ya sea a modo de PSN o LIVE!), añorado por unos pocos… e infravalorado y olvidado por otros tantos.

..:: OLD IS COOL ::..
por Pentarou
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